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COFFEE FEST 2026: evolución y oportunidad

I. La experiencia como consumidor final y home barista: crecimiento evidente
Desde el punto de vista del público general, la evolución fue clara.
  • Más afluencia de público.
  • Más casetas.
  • Más marcas visibles.
  • Ambiente dinámico y bien organizado.
El evento está claramente orientado al consumidor final. Y eso, en términos de divulgación, es algo muy positivo. El café de especialidad necesita visibilidad y necesita educar al público.
Había bastante presencia de:
  • Accesorios para home barista.
  • Métodos de filtrado domésticos.
  • Marcas dirigidas a iniciarse en el café de especialidad.
  • Formación básica y divulgativa.
  • El público respondió muy bien. Se notaba interés real.
  • Sin embargo, el enfoque fue casi exclusivamente hacia ese perfil: el barista de casa y el consumidor final entusiasta.
Y ahí es donde empieza la otra parte del análisis.
La experiencia como profesional: sensación de quedarse a medio gas
Si miramos el evento desde la perspectiva profesional, cafeterías de especialidad, tostadores y comerciales/proveedores, la experiencia fue más limitada.
  • Escasa presencia de proveedores de café verde
  • Había muy pocos proveedores de café verde.
    • Y prácticamente inexistente presencia de:
      • Importadores con base operativa en España.
      • Comerciales europeos de café verde.
  • Empresas especializadas en trazabilidad en origen.
Para quienes nos dedicamos al café desde la compra hasta la venta final, este es un punto fundamental. La trazabilidad empieza en origen, y un evento de referencia debería reflejar esa parte de la cadena.
Ausencia de tecnología técnica avanzada…
También eché en falta más presencia de equipamiento técnico especializado:
  • Medidores de TDS de agua, similares mediciones.
  • Instrumentación para análisis en fases de tueste.
  • Tecnología avanzada para control de extracción.
  • Sistemas innovadores de filtrado profesional.
  • Nuevas tendencias en espresso técnico (en cualquier tipo de método de estracción)
Había maquinaria, sí, pero más enfocada a la demostración comercial que al análisis técnico profundo.
Un espacio más técnico, más especializado, habría enriquecido mucho la parte profesional.
Packaging y e-commerce: un vacío difícil de entender
Uno de los puntos que más me sorprendió fue la ausencia de empresas específicas de packaging para café.
No había presencia clara de:
  • Fabricantes de bolsas de café.
  • Soluciones de válvulas desgasificadoras.
  • Sistemas de envasado y sellado.
  • Proveedores especializados en packaging adaptado al café de especialidad.
El packaging que había era externo al sector café.
En un momento donde el e-commerce y la venta directa al consumidor están creciendo, faltó un bloque dedicado a:
  • Estrategias de venta online.
  • Gestión logística.
  • Optimización de envíos.
  • Sistemas de suscripción.
  • Escalado de marca tostadora.
Para muchos tostadores, esta es hoy una parte esencial del negocio.
II. Organismos oficiales: una ausencia significativa
También fue notable la ausencia de organismos oficiales del café de especialidad.
No hubo presencia visible de stand de:
  • Specialty Coffee Association (SCA)
  • SCA Spain
  • AeroPress España
En un contexto donde regiones como Castilla y León llevan tiempo sin representación en campeonatos, la visibilidad institucional es clave para:
  • Fomentar competición.
  • Generar comunidad profesional.
  • Crear estándares comunes (momento perfecto para calibraciones y nuevas tendencias, como los Robustas finos)
  • Impulsar talento local.
Un evento de esta magnitud debería integrar esa parte estructural del sector.
IV. La trazabilidad: el punto que debemos unificar
Hay un aspecto que considero especialmente importante: la información en el packaging.
Muchos cafés no reflejaban de forma clara y estandarizada:
  • Fecha de tueste.
  • Lugar de tueste.
  • Lugar de envasado.
  • Finca o región concreta.
  • Proceso.
  • Altitud.
  • Puntuación.
  • Lote.
La trazabilidad es lo que define al café de especialidad.
Si no está bien comunicada, el concepto se diluye.
Sería interesante avanzar hacia una unificación mínima de criterios, tanto a nivel nacional como europeo, para que todos juguemos bajo los mismos estándares de transparencia.
V. ¿Qué podría mejorar en futuras ediciones?
No se trata de criticar por criticar. El crecimiento es evidente y el evento funciona.
Pero quizá sería interesante dividir el evento en bloques más definidos:
Área público general / home barista
  • Enfoque divulgativo, experiencial y de iniciación.
Área profesional técnica
  • Para:
    • Tostadores.
    • Baristas profesionales.
    • Importadores.
    • Proveedores de maquinaria avanzada.
    • Tecnología de análisis.
    • Packaging especializado.
Área comercial y estructural
  • Café verde.
  • Logística.
  • E-commerce.
  • Sistemas de escalado.
  • Organismos oficiales.
«Separar estos mundos no divide: profesionaliza».
Conclusión…
Coffee Fest fue una experiencia positiva. Hay crecimiento, hay comunidad y hay interés real por el café de especialidad.
Pero si queremos que el sector madure, el evento necesita reforzar la parte profesional, técnica e institucional.
Como consumidor, sales satisfecho.
Como profesional, sales inspirado… pero con sensación de que aún falta estructura.
Y eso no es una crítica destructiva.
Es una oportunidad clara para que las próximas ediciones den un paso más allá.
VI. Gastronomía y café: la coherencia pendiente
Hay un aspecto que merece una reflexión especial de cara a futuras ediciones: la oferta gastronómica.
Si hablamos de café de especialidad, hablamos de calibración sensorial, de precisión, de trazabilidad y de coherencia. Pero esa coherencia no debería quedarse únicamente en la taza.
Sería muy interesante incorporar de forma más estructurada a talentos nacionales que trabajan:
  • Masas fermentadas de larga duración.
  • Bollería hojaldrada de alta calidad.
  • Chocolatería bean to bar.
  • Propuestas gastronómicas diseñadas específicamente para maridar con café.
En España hay profesionales extraordinarios que entienden el café como parte de una experiencia completa. No como un acompañamiento, sino como un eje central del maridaje.
Tan importante es la calibración sensorial del espresso como la calibración en coherencia entre el café y la oferta gastronómica.
Si buscamos precisión en la extracción, también deberíamos buscar precisión en el maridaje.
Hay panaderos trabajando fermentaciones naturales con un nivel altísimo.
Hay chocolateros que entienden acidez, amargor y textura con una sensibilidad brutal.
Hay propuestas dulces y saladas que dialogan con el café, no lo tapan.
Integrar este talento dentro del evento, no como puestos aislados, sino como parte curada y alineada al café de especialidad, elevaría muchísimo la experiencia global.
Porque el café de especialidad no es solo bebida.
Es cultura gastronómica.
Y cuando ambas disciplinas se alinean, el resultado no es suma. Es multiplicación.
Y, por cierto… mención imprescindible a los competidores
Se me olvidaba algo importante. Muy importante.
Una mención especial a todos los participantes de los concursos, tanto los oficiales de la Specialty Coffee Association organizados por Roxana, excelente gestión y coordinación, como los impulsados directamente por la organización de Coffee Fest.
Tuve la oportunidad de presenciarlos desde fuera, como espectador, y fueron sencillamente geniales.
El nivel profesional que hay ahora mismo en ejecución final es muy alto.
Muy alto.
Tanto en:
  • Tueste
  • Latte art
  • Barismo
  • Filtrado
  • Cata
Se nota trabajo, horas, técnica y respeto por el producto.
Hay talento. Y del bueno.
Especialmente relevante fue la parte de cata. Porque ahí es donde realmente se construye el criterio. Y aquí lanzo un pequeño guiño (constructivo): sería interesante trabajar cada vez más en una calibración sensorial unificada, con estándares más alineados y menos disociación de criterio.
Si defendemos trazabilidad y precisión en el café, también deberíamos defender coherencia en cómo lo evaluamos.
Pero más allá de eso, el mensaje es claro:
En España hay nivel.
Y mucho.
Y eso merece reconocimiento.
Cierre, Coffee Fest, Best Coffee Shop & el valor real de una nominación
Además del análisis sensorial y técnico, quiero detenerme en algo que va mucho más allá de una taza.
En eventos como Coffee Fest Madrid, y en reconocimientos como los de The Best Coffee Shops, muchas veces comparados con una especie de “50 Best” del café, no solo se entregan premios: se construye cultura.
Si en gastronomía entendemos lo que significa estar en una lista como The World’s 50 Best Restaurants, debemos aplicar el mismo respeto cuando hablamos de café de especialidad.
Una cafetería nominada no es solo un negocio que sirve café:
Es un centro de conocimiento.
Es un espacio donde se estudia y se respeta el producto.
Es un lugar donde se forma al cliente.
Es un punto de encuentro para la comunidad.
Es una embajada local del trabajo bien hecho.
Y cuando además recibe una mención o un reconocimiento, eso implica que hay un criterio, una consistencia y una filosofía detrás.
Por eso creo que debemos hacer un trabajo local más fuerte:
valorar más a nuestros profesionales, apoyar sus proyectos y entender que estos reconocimientos no son superficiales ni “de moda”, sino que posicionan a una ciudad dentro del mapa gastronómico del café.
Una cafetería destacada hoy es al café lo que un restaurante reconocido es a la alta cocina:
un referente, un estándar, una declaración de intenciones.
Así que felicidades a todos los nominados.
Y enhorabuena a los galardonados.
Porque algo están haciendo bien.
Y eso merece respeto, valoración y consideración.
23 de febrero de 2026

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